miércoles, 9 de octubre de 2024

AGRADECIMIENTO

Este viaje podría haberlo hecho solo, pero no hubiera sido lo mismo.
Gracias Andreu por haberte embarcado en esta aventura desde el mismo momento de su concepción hace ya un año y medio. Gracias por compartir momentos buenos, momentos menos buenos, planes, aventuras inciertas, decisiones complicadas, alegrías, diversión, éxitos, complicaciones,... ilusiones.
Gracias Leti por apoyarme desde el principio y cuidar de los niños todo este tiempo permitiéndome vivir intensamente el lugar y el momento.
Gracias Mateo y Lluc por estar ahí siempre en el corazón guiándome para hacer de esta experiencia una inspiración para vivir juntos un futuro mejor, si cabe.
Gracias a todos los que en el camino nos habéis ayudado, nos habéis acogido, nos habéis dado de comer, ofrecido una ducha o una cama, nos habéis aconsejado, os habéis interesado por nosotros y nos habéis invitado a conoceros a vosotros y vuestro entorno, nos habéis acompañado, nos habéis cambiado la manera de ver la vida: Pablo, Jaime, Gonzalo, Javier, Beth, Marcos, Michael, Mª Jesús, Rachel, Brian, Jo Han, Simon, Yuri, Tania, Anton, Buyanto, Seseg, Sergei (y cia.), Otgontsetseg, Adam, Josia, Artem, Andrei, Akmaral, Askhat (y familia), Peter y Louisa, Albert y Emma, Zhanna, Andre, Filipe, Tania, Elibai (y madre), Max, Yuri y Anna, Nursaule (y familia), Franck y Catherine, Fedde, Salya, Sergei y Anatoli, Ramón María, Gerardo, Eriko, Ilia, Pablo y Michaela, Isabella y Alfredo, Ekhren, Salih, Abdullah (y cia.), Sedat, Mecit, Francisco, Mar, Nadir, Juanfran y Sarai, Simge, Vasilis, Rob, Leo, Dimitri, Daria y Toni, Jesús, Concha y Burón, Marco, Cristina, Maddalena, Margarita, Francesca, Nicola, Javier, Inga,... y tantísimas otras personas que me olvido o cuyo nombre no recuerdo o nunca supe pero que el momento que vivimos juntos queda en el recuerdo imborrable de este viaje. Todos vosotros habéis hecho de este viaje algo posible, especial, algo vivo, algo realmente interesante, apasionante, acogedor, inolvidable, inspirador.
Gracias Madre y Padre por haberme hecho como soy y darme el potencial de llegar a ser la persona en la que me estoy convirtiendo. Gracias también por estar ahí velando en la distancia por el éxito de la aventura.
Gracias hermanos por inspirarme también en las distintas maneras de vivir la vida y por compartir juntos las ilusiones de vivir intensamente.
Gracias a todos los que a través de este blog, del Polarsteps o del teléfono habéis estado subidos a la moto como acompañantes ingrávidos; algo que nos ha hecho sentir arropados todo el camino y que en ocasiones ha sido el motivo de seguir adelante.
Sin todos vosotros este viaje no habría sido lo mismo.

GRACIAS A TODOS

Y, POR FIN, IBIZA. LOS NIÑOS!!!

 

El lunes 30 de septiembre a las 10 de la noche embarco en el ferry que me devolverá a Ibiza. La incómoda butaca en la que paso la noche dormitando me hace incluso echar de menos mi tienda de campaña y mi colchón hinchable, pero sabe a gloria el saberme acercado a casa, a los niños a los que pretendo ver antes de que salgan hacia el colegio.
A pesar de la plácida mar que nos ha acompañado toda la travesía, el barco llega a puerto dos horas más tarde de lo previsto, las 8 am. No llego a ver a Mateo y Lluc, ¡qué desilusión!
Es día 1 de octubre de 2024, seis meses, 183 días desde la salida. Según lo previsto desembarco del ferry y ruedo por el puerto de Ibiza, estoy en casa. El olor, la temperatura, la visión de todo lo que me rodea es familiar y me devuelve al punto de partida.
Con estas cosas ando embelesado cuando, al salir a la rotonda de salida de la  zona portuaria restringida, dos individuos (uno de ellos encapuchado) salen a mi paso y plantan una pancarta que, con el sol naciente de cara y centrado en mi conducción, me resulta ilegible. Pienso: ya están aquí los exaltados de los movimientos antiturísticos, que este verano han estado tan activos, con sus pancartas de 'TOURIST GO HOME'. Vaya recibimiento chocante....
Pero entonces ¡me llaman por mi nombre! salgo de mis pensamientos, aminoro la marcha, miro mejor y... ¡¡son Mateo y Lluc con una pancarta de bienvenida!!
Leti los ha traído y andan esperándome desde hace ¡¡casi tres horas!!
¡¡Qué emoción!! ¡¡Qué momento!! ¡¡Qué sorpresa!!
¡¡Esto sí es un recibimiento emocionante!!




Camino los niños del colegio, me subo al mirador de Illa Grosa desde donde se divisa mi entorno vital: el puerto de Ibiza, Talamanca y Formentera. Es algo que me gusta hacer siempre que regreso de una larga ausencia de la Isla. 
¡Ya estoy aquí Ibiza!



Y tras esto, y sin mucho más que hacer por el momento,... un chapuzón en las añoradas aguas de nuestra isla...


Khongor en su establo y el traje al armario a la espera de nuevas aventuras.



Y para sentirme en casa definitivamente: un poco de fuego, carne y cerveza con los hijetes ya en casa...


Empieza ahora la aventura de verdad: reinventar mi vida profesional y, en cierta medida, la personal con la inspiración de las experiencias y conocimiento que me ha aportado este viaje...